Colorizador antes o después de restaurar

Colorizador antes o después de restaurar

Cuándo lanzar Restaurar Fotos primero, cuándo basta el colorizador solo y cuándo una copia dañada está más allá de lo que cualquiera de las dos pasadas puede.

Recomendaciones

Dos herramientas, una foto y un orden de operaciones que cuesta 7 créditos de cualquier forma. El orden aun así cambia el resultado, y por eso la pregunta no deja de aparecer.

La respuesta corta es restaurar primero. La respuesta larga es que muchas fotos no necesitan las dos, y unas cuantas no ganan nada con ninguna.

Por qué la restauración va primero cuando toca

Un colorizador mira una imagen monocroma y decide qué era probablemente cada zona. Lanza el Colorizador de Imágenes IA sobre una copia rayada y tratará el rasguño como parte de la imagen.

Un rasguño gris sobre una copia monocroma es evidente. Ese mismo rasguño después de colorear puede volver como una línea rosa pálido cruzando una mejilla, que se lee como un problema de piel y no como daño del papel.

Ese es el argumento real del orden. No es que los colores salgan más exactos sobre un archivo restaurado, es que los errores se ven mejor y se explican mejor.

Así que cuando una copia tiene daño visible, lanza el Restaurador de Fotos IA primero por 4 créditos y colorea después el resultado limpio por 3.

Hice el orden equivocado una vez con una copia de esquina descolorida. La zona lavada volvió en un rosa suave que no combinaba con la piel de al lado, y solo lo vi después de mandar el archivo a tres personas.

Cuándo basta el colorizador solo

Muchas fotos en blanco y negro no están dañadas en absoluto. Un retrato de estudio guardado en un álbum, una copia de prensa o una foto moderna tomada a propósito en monocromo son archivos limpios que sencillamente no tienen color.

Lanzar una pasada de restauración sobre esas aporta muy poco. No hay decoloración que levantar ni moteado que limpiar, así que estás gastando 4 créditos para cambiar casi nada.

  • Una foto en blanco y negro nítida, con tono parejo en todo el encuadre y sin marcas visibles
  • Una foto digital pasada a monocromo, donde cada píxel está intacto y solo se descartó la información de color
  • Una copia de álbum bien guardada y con buen contraste, donde el papel ha envejecido de forma pareja y no a parches
  • Una foto que ya restauraste y guardaste en una sesión anterior, ya que una segunda restauración tiende a aplanar lo que recuperó la primera

Un escaneo moderno de una copia bien guardada cae aquí más a menudo de lo que la gente espera. Si el álbum estuvo lejos del sol, el papel puede parecer viejo mientras la imagen de debajo está en buen estado.

La prueba que uso lleva unos diez segundos. Amplía la zona más oscura de la foto, y si las sombras aún guardan detalle y la superficie está limpia, sáltate la restauración y ve directo al color.

La última vez que revisé así un lote de once copias familiares, seis necesitaban restauración previa y cinco fueron directas al colorizador. Saltarme esas cinco ahorró 20 créditos sin perder nada.

Antes y después de la misma copia en blanco y negro, rayada y moteada a la izquierda y limpia a la derecha

Cuándo ninguna pasada salva el archivo

Algunas copias están más allá del punto en que cualquiera de las dos ayuda, y conocerlas ahorra créditos y decepciones a partes iguales.

Una foto que salió desenfocada de la cámara es el caso más claro. El detalle nunca se grabó, así que restaurar no puede recuperarlo y colorear simplemente pinta encima de un borrón.

El papel que falta es el segundo. Una esquina rota o un agujero de chincheta no tiene datos de imagen debajo, y las dos pasadas producirán ahí algo verosímil en vez de algo cierto.

Los escaneos muy pequeños son el tercero y el más común. Un escaneo de 400 píxeles de una copia tiene menos información que la foto de móvil que podrías hacerle a esa misma copia en diez segundos.

Las fotocopias son un cuarto caso que merece nombre. La copia de una fotografía ya tiró la mayor parte del rango tonal, y ninguna pasada puede recuperar lo que la fotocopiadora nunca puso en la página.

Cuando me topo con uno de estos paro y vuelvo a escanear en vez de gastar más créditos. Una captura mejor gana a cualquier número de pasadas sobre una mala, siempre.

La decisión en una pasada

  • Rasguños visibles, moteado, decoloración despareja o papel amarillento significa restaurar primero por 4 créditos y colorear después por 3
  • Monocromo limpio con tono parejo significa colorear solo por 3 créditos y guardarte los otros 4
  • Desenfocada, rota o escaneada muy pequeña significa arreglar la captura antes de gastar nada
  • Color descolorido en vez de blanco y negro real significa solo restaurar, porque el color está presente y lo que se ha desviado es el balance

Ese último caso pilla a mucha gente. Una copia anaranjada de los años setenta no es una foto en blanco y negro, y mandarla a un colorizador le pide a la herramienta que invente un color que ya está en el archivo.

Una vez tienes un resultado coloreado, lo siguiente que conviene saber es de qué colores fiarte. Piel cielo y tela lo que adivina el colorizador cubre dónde las suposiciones son de fiar y dónde son seguras y equivocadas.

Las dos herramientas limitan las subidas a 5 MB y aceptan JPEG, PNG, WEBP y HEIC, así que un archivo que entra en una entra en la otra. Los créditos solo se descuentan cuando una pasada termina, lo que hace que probar una copia dudosa salga más barato de lo que parece.