Un avatar de perfil a partir de un retrato
Un retrato de trabajo, cuatro pasadas de estilo y el avatar que acabó en una página de equipo. Lo que Foto a Anime IA conservó y lo que cambió.
MarketingUn estudio pequeño quería avatares ilustrados para su página de equipo. Once personas, un presupuesto y nadie dispuesto a posar para un ilustrador.
Ya tenían retratos de una sesión del año anterior. Esa resultó ser toda la ventaja.
Por qué funcionaron los retratos que ya existían
Las fotos eran sosas, que es justo lo que quiere una pasada de estilo. Luz uniforme, fondo gris liso y todo el mundo mirando a cámara al mismo ángulo.
La consistencia del conjunto importaba más que la belleza de cualquier foto suelta. Once avatares que parecen un conjunto ganan a once que quedan bien por separado.
Cada archivo pesaba unos 2 MB, cómodo bajo el límite de 5 MB, y estaba lo bastante nítido como para no necesitar limpieza previa.
Recorté todos al mismo encuadre de cabeza y hombros antes de subirlos. Misma proporción de recorte y mismo aire sobre el pelo.
Ese único hábito hizo más por la consistencia del conjunto final que la elección de estilo.
Dos de los once estaban disparados algo más cerca que el resto. Igualé sus recortes a los demás en lugar de conservar su encuadre original, y el conjunto se lee como una sola cosa por eso.
Nadie mira los avatares de uno en uno. Ve una fila, y una fila vale lo que vale su miembro menos consistente.
Cuatro estilos sobre una cara antes de comprometerse
En vez de lanzar los once y cruzar los dedos, pasé una cara por cuatro tarjetas en Foto a Anime IA. Cuatro pasadas a 3 créditos son 12 créditos para responder bien a la pregunta.
Realista volvió lo más cercano a la foto. Reconocible a tamaño miniatura, que es donde de verdad se iban a ver.
Webtoon fue el más atractivo como imagen y algo menos parecido a él. Líneas más limpias, luz más marcada y una cara que se leía como personaje y no como compañero.
Seinen quedó cerca de Realista pero más oscuro y apagado. Sobre una página blanca se veía pesado.
Shojo era inadecuado para el contexto y lo sabía antes de lanzarlo. Lo lancé igual porque adivinar lo que hace un estilo es como acabas adivinando las once veces.
Ganó Webtoon. Al tamaño de 96 píxeles que usaba la página, sus líneas más fuertes sobrevivieron a la reducción donde Realista se volvía algo pastoso.
Esa es la parte que habría fallado juzgando en un portátil. Las cuatro se veían bien a tamaño completo y solo una seguía pareciendo una persona al tamaño que renderizaba el sitio.
Prueba al tamaño real al que se va a mostrar la imagen. Es una comprobación de treinta segundos que cambia la respuesta.
Lo que conservó y lo que cambió
En los once, las caras siguieron siendo reconocibles. Los compañeros identificaron a todo el mundo sin etiquetas, que era la única prueba que importaba.
El color y el peinado aproximado sobrevivieron en todos. El largo se acortó ligeramente alguna vez.
Las gafas fueron el punto débil, como siempre. Dos personas llevan monturas finas de metal y las dos volvieron con monturas más gruesas de las que tienen. A nadie le molestó, pero fue la única licencia visible.
La ropa se volvió genérica. Cuellos y estampados concretos pasaron a formas planas del color aproximado, lo cual le vino bien a un conjunto que buscaba parecer uniforme.
Una persona con barba volvió con bastante menos. Es el tipo de cosa que conviene revisar antes de enviar un conjunto.
El gasto total fue de 45 créditos, doce para la prueba de estilo y treinta y tres para los once finales. Dos personas quisieron una segunda pasada con otra tarjeta, y ahí se fue el resto.
Frente a un ilustrador cobrando por retrato para once personas, la comparación de coste no está reñida. Tampoco es el mismo producto, y el equipo lo sabía de antemano.
Lo que consiguieron fue un conjunto consistente que parecía intencionado. Lo que cedieron fue el control del detalle, porque no hay forma de pedir un cuello concreto ni un flequillo determinado.
Qué haría distinto
Probar sobre dos caras y no una. El estilo que le sentaba bien a un hombre de treinta y tantos sin barba no era obviamente el adecuado para todo el mundo, y eso lo descubrí durante las pasadas reales.
Preguntar antes por las gafas. Un aviso de una línea habría evitado dos conversaciones incómodas.
También probaría la ruta del boceto la próxima vez. Foto a Boceto IA cuesta los mismos 3 créditos y su trabajo de línea aguanta bastante bien a tamaños pequeños, que es la restricción que decidió todo este encargo.
Y miraría con más cuidado las fotos de origen. Lo que una limpieza hace al grano y a los bordes condiciona cada resultado estilizado posterior, y está explicado en qué le hace el Mejorador de Imágenes al ruido y a los bordes.
El encargo funcionó porque las entradas eran sosas e idénticas. Eso vale más que cualquier tarjeta del selector.


