
Recorta un producto sobre blanco
Una tirada paso a paso para poner un producto sobre fondo blanco limpio con el Eliminador de Fondos de Picverce AI y los bordes que revisar después.
TutorialesCasi todos los marketplaces quieren el producto sobre blanco liso. Casi todas las fotos de producto se hacen en la mesa de la cocina.
Cerrar esa distancia lleva una pasada y cosa de un minuto, y la parte delicada no es el recorte.
El recorte da transparencia y no blanco
Este es el paso que la gente falla primero. El Eliminador de Fondos con IA devuelve un PNG con fondo transparente, no con fondo blanco.
Transparente y blanco se ven idénticos en una página web clara. Son archivos completamente distintos.
Abre el archivo una vez sobre un fondo oscuro y la diferencia salta a la vista. Es la forma más rápida de confirmar cuál tienes.
Esa diferencia importa al subir. Algunos marketplaces aceptan la transparencia y la componen ellos. Otros rechazan el archivo o lo rellenan con algo que tú no elegiste.
Comprueba qué quiere tu destino antes de procesar cincuenta imágenes. Enterarte después significa hacer el paso de composición cincuenta veces.
Así que el recorte es el paso uno de dos. Todavía tienes que poner el sujeto sobre una capa blanca real, en el editor que ya uses.
Conservar la versión transparente compensa igualmente. Un solo recorte sirve sobre blanco para una ficha, sobre color para un banner y sobre una foto para redes.
Cuando rehice un conjunto de diez fotos de ficha, guardar primero los archivos transparentes hizo que el cambio de color estacional posterior fuera copiar y pegar en vez de diez pasadas más.
Guarda el PNG transparente como maestro y exporta copias aplanadas desde él. Esa es la costumbre que evita pagar dos veces por el mismo recorte.
Fotografía pensando en el recorte
Cinco minutos de cuidado antes de subir ahorran más tiempo que cualquier arreglo posterior.
- Separa el producto de lo que tenga detrás. Una botella oscura sobre una encimera oscura no ofrece ningún límite que encontrar.
- Ilumina los bordes. Un halo de luz alrededor del sujeto es lo más útil que puedes darle al recorte.
- Evita que las sombras toquen el producto. Una sombra pegada al sujeto suele venirse con él.
- Salta el fondo cargado. Un mantel estampado complica cada decisión de borde.
Nada de esto necesita un estudio. Una hoja de papel y una ventana bastan para objetos pequeños.
El contraste importa más que el brillo. Un producto claro sobre tela oscura se recorta igual de bien que uno oscuro sobre tela clara.
Lo que no funciona es un fondo del mismo tono que el sujeto, sea el tono que sea.
Las subidas están limitadas a cinco megabytes, así que una foto de móvil pasa directa y un archivo grande de cámara puede necesitar reducirse antes.
Cada pasada cuesta dos créditos, lo que hace que probar una segunda toma salga más barato que discutir con una mala.
Los formatos aceptados cubren el conjunto habitual, así que un JPEG de móvil, un PNG o un WEBP entran sin problema.
Revisa cuatro bordes antes de usarlo
Un recorte parece perfecto en miniatura y se cae a tamaño completo. Ábrelo en condiciones.
- El detalle fino. Asas, correas, cables y todo lo delgado es donde más se rompe un recorte.
- Las partes transparentes del producto. El cristal y el plástico claro confunden el límite, porque el fondo se ve a través.
- Los puntos de apoyo. Donde el producto toca la superficie es donde se conserva una sombra o se recorta la base.
- Un halo oscuro. Pon el recorte sobre una capa blanca y cualquier resto del fondo anterior se ve al instante.
Esa última revisión es la razón para componer sobre blanco pronto y no al final. Un halo que no se ve sobre gris es evidente sobre blanco.
Si el borde vuelve tosco, repite la foto con mejor separación en vez de procesar otra vez el mismo archivo. El recorte lee lo que le diste.
Procesar el mismo archivo dos veces te da casi el mismo recorte. No hay un componente aleatorio que volver a tirar.
La variable que controlas es la foto, y por eso cinco minutos con una lámpara ganan a cinco pasadas más.
Déjalo listo para la ficha
Quedan dos cosas después del recorte y la capa blanca.
Dale margen al producto. Un sujeto pegado al borde del encuadre se ve apretado en una rejilla junto a otras fichas.
Mantén el mismo margen en todas las fotos del conjunto. La coherencia en una ficha se lee como profesionalidad más que cualquier imagen suelta.
Elige también un tamaño de lienzo para todo el conjunto. Una rejilla de miniaturas con proporciones mezcladas parece descuidada aunque cada foto esté bien.
El cuadrado es el valor seguro para una rejilla de marketplace, y es a lo que recortan casi todos de todas formas.
Si el original era pequeño o blando, pásalo por el Escalador de Imágenes con IA antes del recorte y no después, ya que un borde limpio se encuentra mejor en un archivo grande.
Ahí el orden importa. Ampliar un recorte puede hacer más evidente un límite tosco en vez de menos.
La misma lógica vale para cualquier arreglo. Arregla la foto, luego recorta, luego compón y luego redimensiona si aún hace falta.
Hacerlo en otro orden es como un defecto pequeño se convierte en lo que todo el mundo nota.
El mismo paso de recorte y composición aparece al final de una ficha de personaje, y está recorrido en haz una ficha desde una hoja de personaje.
Separa el sujeto, recorta, compón sobre blanco y luego revisa las partes finas. Ese orden es todo el trabajo.


